Y al final de aquella pequeña y
escondida iglesia, estaba la Pila Bautismal. De una sencillez pero presencia,
que quitaba la respiración; era como si estuviera tallada por el mismísimo
Hefesto.
Me acerqué cauteloso y me quedé
observándola largo rato; al girarme, en uno de los bancos, vi el trozo de papel
del cual te he hablado. Me agaché y recogiéndolo me percaté de que había
escrito sobre él, diez renglones…
Diez renglones que contaban las
diez Semillas de la Superación que estoy compartiendo contigo.
IX Semilla de la Superación:
“Solo por hoy, creeré
firmemente, aunque las circunstancias demuestren lo contrario, que tengo
derecho a ser feliz”
¡Espero que te ayude como a mí!
| Iglesia "escondida" 2016 Alfonso B. C. |
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